Finales de Octubre de 2012, hoy nace mi Blog...
Mi nombre es Beatriz y si todo marcha según lo previsto, aquí podré contaros de primera mano como se gesta un nuevo proyecto, como nace, su infancia, su adolescencia y todas las etapas que cualquier nacimiento conlleva. Me gustaría hacer una pequeña reflexión, humilde y sin ninguna connotación escondida detrás de cada palabra, y sin ningún afán de hacerme escritora, tan sólo poder expresarme, sin mas.
Entre columpios... la esencia de las personas surge en ese lugar, en los columpios del parque de enfrente del cole, donde todos creemos que podemos ser lo que queramos de mayores. Sin embargo, es tan solo la esencia, porque todos queremos un futuro donde podamos trabajar en aquello que más nos gusta, y como cada vez nos gustan cosas distintas al ir descubriendo un mundo sin fin, el que más o el que menos ha querido ser más de cien cosas diferentes.
Pero el futuro, bien como dice una canción flamenquita, nos pisa los talones, y ya ha llegado. Con 24 años, terminada la carrera, habiendo trabajado de becaria en una multinacional, y habiendo vivido fuera de España, me doy cuenta que el futuro ha llegado. Y con ello, las ganas de reinventarse en un entorno donde lo que más carece de importancia es la dignidad de todos nosotros, aceptando trabajos -si así se pueden llamar- , o soportando situaciones laborales donde el aguante humano es insostenible, siempre justificando el sacrificio con la frase, por mi parte considerada la frase de la crisis actual, ¨y encima no me puedo quejar, tengo que dar las gracias por tener trabajo, pese a los abusos que hagan de mi¨.
Y es que, en nuestro país nos ¨Indignamos¨ ante lo que no nos gusta, y con motivos. Pero como bien comentaba, el futuro nos pisa los talones, y algo dentro de mi, y de muchos jóvenes se remueve inquietantemente, mirando las noticias de forma muy crítica, dudando de todo aquello que nos rodea, con una crisis de valores ya confirmada socialmente, que nos atrapa psicológicamente en un mundo gris sin luz alguna.
A pesar de todo, esto no era lo que soñabamos entre columpios, no era a lo que aspirabamos... Entonces, porque esperar a que pase el mal tiempo? y mientras tanto, qué hacemos? seguir estudiando dicen muchos, o irse fuera del país dicen otros tantos. Pero yo no quiero abandonar un país que me vió nacer y me dió calor cuando estaba destemplada, me niego. Abandonarlo a su suerte, sin darle oportunidad alguna... Eso es lo que se espera de los jóvenes en estos tiempos. Emigrar o seguir estudiando. Y es que la formación es algo que nunca debemos abandonar ni mucho menos, pero la formación es cara, y no nos da de comer mientras tanto. Es la era en la que los bancos, los comedores sociales, y los psicólogos, se convergen en dos palabras, o en una, según el caso: Los padres. Y es que sin ellos, esto sería bien distinto. Nos amparan, nos alimentan, mientras la vida sigue subiendo, y nosotros, esperando a que nos llegue una oportunidad.
No quisiera enredarme más, todos sabemos en el momento en el que nos encontramos, lo que se espera de cada uno. Pero no quisiera pensar que todos tenemos que hacer aquello que se espera de nosotros, quisiera pensar que cada uno tiene derecho a elegir.
Crear un proyecto conlleva esfuerzo, horas, ganas, creatividad, estudio...pero todo lo que vale la pena en esta vida conlleva horas, ganas, esfuerzo, como el amor que perdura en el tiempo, la amistad que se consolida en los malos momentos, y en los buenos, el respeto que cada uno hacemos por ganarnos, así como sobreponernos y seguir hacia adelante cuando todo parece perdido. Aun y así, lo repito, todo ello vale la pena, porque no hay nada más humano que ser feliz.
Quisiera terminar esta primera entrada de mi blog con un sabor fresco que te apetece repetir, que te apetece saborear después de un largo esfuerzo...Y es que, entre columpios todos soñabamos con quién queriamos ser, la esencia nació en esos momentos, sin embargo, después de mucho tiempo perdida sin saber de ella, esa esencia ha vuelto a mi, y por fin me ha recordado quien quiero ser... Quiero ser YO, y nada más. Hacer algo con mi vida con lo que me sienta orgullosa, que me haga feliz, y permita aportar un pequeño grano a la sociedad. Ponerme a prueba, y saber hasta donde puedo llegar.
Espero y confío que todo siga hacia adelante, con la ayuda eso si, de un gran amigo mio con el que compartiré todos los sentimientos posibles durante muchas horas, con el apoyo de mi familia y amigos, de mi novio, de mis padres..
Confio y espero, que este bebé empresarial que quiere nacer impacientemente, tenga un corazón que aunque no propio sino prestado, ÚNICO.